Desde pequeña, siempre he tenido una amiga. Un ser especial que me acompañó en cada etapa de mi vida. Su nombre es Mariana, y ella es una muñeca latina. Mariana no era solo un juguete; era mi confidente, mi compañera de aventuras y mis sueños más ilusiones. Con ella, podía compartir todo lo que sentía. Nos divertíamos juntas por horas.